Cuando la creatividad se vuelve trabajo (un comeback+chismesito👀)


​Me costó finalmente escribir este mail. Quería hacerlo desde hace mucho, pero lo importante es que here it is. Te contaré en qué he estado, algunas cosas que he aprendido y cómo va a funcionar esto.

Advertencia: creo que será un poco largo y caótico pero te prometo que es una excepción. Mis mails suelen ser super estructurados y al punto.


Quizá te subscribiste hace poco; o hace mucho y sí te acuerdes de mi, o quizá te anotaste a la newsletter hace tanto que ya ni sabes por qué rayos estoy en tu bandeja de entrada (sorry por eso).

Contexto: Solía enviar lit newsletters semanales (o al menos 2 veces al mes) hasta mas o menos 2022, con tips, o insights, y herramientas que pensaba que les podía servir si estaban comenzando con una historia. También hacía talleres de escritura en mi ciudad, Guayaquil. Hice algunos online también. Pero poco a poco lo fui dejando, hasta que me detuve por completo. Así que por eso este mail de aquí.

¿Es posible balancear tu vida creativa y un trabajo tiempo completo?

Claro que sí. Cuando el trabajo se queda en el trabajo.

Desafortunadamente, nunca fui buena poniendo esos límites.

Te cuento: poco después de graduarme de la u en negocios internacionales, entré al mundo de social media marketing en agencias. Tuve cargos de community manager, y luego de social media manager.

Es decir, empecé a manejar las redes de algunas marcas a mi cargo🙌, pero de forma integral: Creaba el contenido, lo publicaba, analizaba métricas y hacía los reportes, y armaba estrategias y bajadas de campañas creativas que los clientes nos comunicaban. En algunos casos incluso participé en crear las campañas creativas.

Es un trabajo que de por sí llega a ser full absorbente. Es social media. No para. Si alguien vio que te comiste una letra en un post y se dieron cuenta a las 10pm, entonces a esa hora escriben en el grupo de WhatsApp y que lo bajen que el cliente vio.

¿Si no contestas?🥹

En el mejor de los casos la llamada de atención es solo por el error. Y si no, pues te cae también el por qué no estabas atento y se corrigió a esa hora.

Pero me gustaba hacer contenido y así es cómo funciona. Así que seguí.

Me dieron la oportunidad de encargarme de un blog, y de escribir los textos que irían en sitios web que creábamos, y hablar con los cliente. Era una oportunidad diferente que aprovechaba mis habilidades de organización. Era eso + hacer contenido (pero para menos marcas y así equilibrar todo)

¡Pero me gustaba hacer contenido, y escribir, y podía presentar mis ideas! Así que seguí.

¿Ves dónde voy con esto? Ya.

Me llevaba trabajo a casa por las noches para terminar esa planificación de contenidos que no alcancé en el día. Trabajaba los sábados cuando iba a las cafeterías, para aprovechar y hacer cambios yo directamente en los sitios web.

No me molestaba taaanto, porque así nadie me interrumpía. 'Todo bien, lo termino en casa tranquila'.

Nadie me lo pidió directamente. Pero era la única forma de cumplir. ¿Y cuándo escribía para mí? Cri cri.

Trabaja en lo que amas y no trabajarás un día en tu vida. Es mentira, no creas eso.

No señor. Cuando trabajas en lo que amas, lo que pasa es que se vuelve trabajo. Y el trabajo... no es divertido.

👉Un creador que me gusta mucho (Sun Yi), en una ocasión mencionó: Si realmente fuera tu pasión, lo harías aunque no te pagaran. Lo tratarías como a tu hobby, lo haces aunque no ganes nada, aunque falles espectacularmente. No sé tú, pero nel, no haría lo que hago de 9-5 si no me pagaran.

Puedes amar lo que haces, que es muy diferente y vital para you know, tener salud mental.

Pensé que mi pasión era la creatividad, y que quizá explorar una rama más creativa de mi trabajo me haría sentir más realizada. Así que renuncié a mi trabajo, así sin más, para reconectar con mis proyectos, y buscar nuevas oportunidades. Cuando estuve lista, empecé a aplicar a trabajos creativos.

Durante ese tiempo comence una nueva historia. UN FANFICTION DE STARDEW VALLEY. (Si conoces el juego omg que emoción! Me ecanta Sebastian :) ) Estaba tan enganchada con la idea en mi mente, que sabiendo que nunca podría monetizar esta historia, y aunque me daba verguencita compartirla con personas que me conocen, igual la escribí.

Escribí más en un mes de lo que había escrito de mi novela original en un año. Verídico. (Vamos 32k y me faltan unos 4 capítulos para terminar el fanfic)

Pero también, me encontré con esa oportunidad que estaba buscando. No un puesto de creativa directamente, pero era una agencia creativa. Estaría creando contenido en un ambiente diferente, un nuevo desafío.

Lo intenté, lo prometo.

Pasaron muchas cosas que te resumiré aquí solo por el sake del chismesito:

  • El verídico no hay horario de salida
  • Comparaciones
  • Ambiente laboral cuestionable (solo unas personas, el resto eran muy lindas)
  • Subestimaban el lado estratégico de mi trabajo y no lo valoraban, no lo entendían siquiera
  • Lloré mucho

No me convence, no es suficientemente creativo, ¿segura que es esta palabra?, más, el cliente quiere más creatividad, más, de nuevo, mira a esta persona, más, tú escribes así que cuéntame una historia, más creatividad, algo para premios, algo sencillo, algo complicado, algo corto, pero que diga todo, más...

Aclaración: Las redes sociales no son SOLO creatividad, son estrategia, analítica, ver no solo los audio trends, sino la tendencia global sobre qué funciona y qué no.

Para que una de mis ideas avanzara, tenía que literal luchar. Luchaba por cada pizca de creatividad.

La creatividad es infinita, pero la energía no.

Llevaba solo un mes y medio en el lugar. Y pronto, dejé de luchar. Me hice pequeña. Me daba ansiedad cada noche pensando que tendría que ir de nuevo, y luego aún más en el trayecto al trabajo.

Lo más triste es que parte de esto estaba muy normalizado. Pero no thanks, ya no estoy para esos trotes. Me di cuenta de que esto no iba a resultar y necesitaba buscar algo más.

Al final de los 3 meses fue chao, gracias pero hasta aquí. PERO ELLOS ME GANARON.

Me sentí un poco... ¿desorientada? ¿insegura? pero aquí entre nos, fue lo más feliz que me había sentido en tres fucking meses.

Lo primero que pensé fue: 'Omg no tengo que venir mañana. Qué bendición. Puedo escribir mi fanfic en paz.'

Algo de lo que me dijeron en mi evaluación final se quedó conmigo. Que no tenía esa hambre [pasión] por todo esto. Es un término que se utiliza mucho en la publicidad. Hambre por el trabajo, por la creatividad, por los premios.

Y you know what. No, mi única hambre es por compartir MIS historias con el mundo, no las de una marca inmobiliaria que se complica la existencia👀 Y por tacos🌮, always.


What's next

Todo esto suena super bad, y lo fue. Pero estoy bien. De algo sirvió, ¿no? En estos días, ando en otros lares (eso será para algún otro mail), y estoy tratando de poco a poco ganar de nuevo la seguridad en lo que hago.

Dejé de hablar de escritura porque:

  • Me sentía una impostora. Decidí darle prioridad a dedicarme a MI escritura
  • Pero en lugar de eso le di prioridad a mi trabajo
  • Luego, cuando quise cambiar las cosas, el trabajo terminó conmigo literal

Y en todo este camino aprendí que:

  • Es posible tener una vida creativa fuera de tu trabajo, pero depende de ti defender a capa y espada ese espacio.
  • No necesitas trabajar en lo que amas. Solo creer en lo que haces, en que tiene un propósito y tu aporte importa.
  • No todos tus hobbys tienen que ser monetizados.

No te mandaré emails muy frecuentemente. No verás muchas guías de escritura perse, pero sí herramientas que te podrían servir, reflexiones (más cortas), y cosas que te podrían servir en tu vida creativa (que probablemente estás balanceando con otras responsabilidades). Estamos en el mismo bote🥹

Hasta la siguiente,

Atentamente,

Pamela